Ideas para pintar la pared del cabecero de un dormitorio

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El diseño de nuestro cuarto tiene que estar totalmente en consonancia con nuestros gustos y proporcionarnos una sensación confortable. Una de las tendencias de los últimos años es pintar la pared del cabecero de un dormitorio a través de diferentes técnicas pues nos da un plus estético.

Si ya has elegido el cabecero de cama adecuado y te quieres sumar a esta tendencia te damos 6 ideas para diseñar la pared del cabecero perfecta.

1 – Pintar esa pared completa

Pintar toda la pared en la que se sitúa nuestro cabecero en un color plano es quizá una de las más comunes pero es igualmente estética. El foco de atención en nuestro dormitorio es la cama, por lo tanto, esto va a atraer más atención si cabe a este espacio y tienes dos maderas de hacerlo.

La primera, teniendo en cuenta el color del resto de paredes del cuarto, ponerla del mismo color pero de un tono más intenso. Por ejemplo, si el resto de paredes son verdes, poner la del cabecero en verde más oscuro. Suele ser un acierto pero no te olvides del resto de elementos para ampliar la paleta.

La segunda opción es romper totalmente con la gama cromática del resto de paredes y usar un color llamativo. Por ejemplo, si todas las paredes son blancas, pintar esta en azul intenso. Del mismo modo que en el caso anterior no descuides el resto de elementos, como la ropa de cama, para complementar bien la paleta de colores.

2 –Una franja vertical

Otra gran manera de dar un toque original es pintar la pared del cabecero con una franja vertical sin ocupar todo el ancho. Esto nos va a permitir fijar más aún el foco de atención en la cama. Como todas las miradas estarán dirigidas a nuestro colchón es fundamental hacerte con la ropa de cama adecuada.

Para acertar en este aspecto la mejor opción es que los cojines, nórdico, colchas o incluso mantas sobre la cama, tengan detalles en el mismo tono que la franja vertical de la pared. De lo contrario, no dará consistencia estética y podría no proporcionar la sensación adecuada.

3 – Pintar una franja horizontal

Se trata de una técnica que está en auge en los últimos años en toda la casa y también en nuestros dormitorios. Se trata de pintar la pared la mitad de un color y la mitad de otro.

Para conseguir el efecto adecuado es necesario que el color con “peso” esté en la franja inferior y en la superior sea un color neutro. Por ejemplo: azul abajo, blanco arriba. De hecho, el blanco suele ser la mejor opción para la parte superior ya que aporta luminosidad, contrastando con la originalidad del tono situado en la zona inferior.

4 – Usar papel pintado

Muchas veces, cuando se menciona el papel pintado, algunas personas piensan que es cosa del pasado pero sigue siendo una tendencia en la decoración de interiores.

Elegir el papel pintado adecuado para la pared del cabecero tiene que ser una decisión meditada en lo que a dibujo y tonos se refiere. De este modo, podrás darle una estética sólida a tu dormitorio. Hay patrones naturales, geométricos o delicados con líneas discretas, tú eliges, pero no te olvides de pensar bien la paleta de colores y su temperatura.

Incluso podrás elegir papel vinílico que en lugar de colocarse en todo el ancho de la pared son fragmentos para un trozo de pared, sobre el cabecero, que pueden dar un toque original y diferente.

5 – Pintarla con patrones decorativos

Si no quieres hacer uso del papel pintado otra opción es pintarla con patrones decorativos. Lo más común son formas geométricas en diferentes tonos que acompañan cromáticamente el resto de elementos.

Suele ser más complicado pintar dichos patrones que hacerte con ellos en papel pintado, pero es una opción más. Incluso, si te gusta salirte de lo normal, los dibujos abstractos y otro tipo de patrones naturales también están a la orden del día, solo hay que atreverse, ¿crees que es tu estilo?

6 – Usar un material diferente

Sabemos que te habíamos dicho son ideas para pintar la pared del cabecero, pero no nos podemos resistir a hablarte de esta técnica pues los resultados son espectaculares. Es muy simple, solo consiste en poner un material diferente en la pared del cabecero, ya sea de forma enteriza o una franja.

Por ejemplo, instalar madera en toda esa pared da una sensación de calidez al espacio que te proporcionará confort además de un resultado original. Otros de los materiales podrían ser ladrillo visto o piedra, ¡no hay límites a la imaginación!

Eso sí, ante todas estas opciones recuerda elegir bien el cabecero de cama así cómo los cojines, fundas o muebles que vas a usar, ¡la combinación ha de ser perfecta!

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