¿De qué color pintar el salón?

de que color pintar la pared

Cuando te dispones a decorar un salón uno de los elementos más determinantes es el color de las paredes. Elegir un color u otro puede crear sensaciones distintas en el cómputo total de la decoración de la estancia. Entonces… ¿De qué color pintar el salón? Eso dependerá de tus gustos, los elementos que componen el salón, así como el espacio y dimensiones de la estancia

A continuación, te dejamos unas opciones de colores para pintar el salón, con sus respectivos comentarios, para que elijas aquel que mejor se adecue a tu situación.

Color Blanco

El color blanco es uno de los más utilizados, y un acierto para cualquier tipo de casa. Si eres una persona a la que le cuesta decidir entre un tono u otro para la decoración del salón, este es tu color ideal. 

Las paredes blancas en un salón permiten cambiar la decoración de cuando en cuando, de forma rápida y sencilla. Simplemente combinando los elementos del sofá en un color más intenso puedes darle un toque diferente a tu salón. 

También es un color que se recomienda utilizar en salones pequeños, pues al ser el color más claro, refleja la luz natural que entra por la ventana y crea sensación de amplitud. Para estos casos, en la elección de muebles como los sofás, se recomienda un tapizado en tono neutro o incluso blanco, como, por ejemplo, el Chaise Longue Temis en tono gris claro, que no apaga la luminosidad de la estancia y, al ser un color más oscuro que el blanco, disimula las manchas. Siguiendo esta línea se podría optar también por tonos tierra o madera para combinar con las paredes blancas. 

Otra opción similar, es este Sofá Chaise Longue Thaciara en color verdoso, que cuenta con tapizado antimanchas. Este modelo es perfecto para los que les guste decorar el salón con plantas. 

Para los salones más amplios se puede arriesgar con tonos más intensos en los sofás o los muebles, para que les den un toque de color sin eliminar la luminosidad del blanco, como el Chaise Longue Morfeo en colores rojos o turquesas.

Colores claros: Gris, Beige o Greige

El greige es una mezcla entre los tonos grises y el color beige. Estos colores protagonizan muchos de los salones en casas alrededor del mundo. Al igual que el color blanco, presentan un tono neutro y suave y, por tanto, son más fáciles de combinar. Un salón en tonos cálidos crea una sensación de tranquilidad diferente a la que puede dar una pared blanca. Dan a la estancia un toque más acogedor

A estos tonos les combina muy bien el resto de muebles en colores cálidos como cafés, anaranjados o tonos amarillentos, y admiten dar más intensidad en los objetos de decoración como los cojines, cuadros o lámparas. Un ejemplo de sofá que combinaría a la perfección con cualquiera de estos tonos es el Chaise Longue Zeus en color café. El tono que se emplea en el tapizado de este sofá no es muy oscuro, lo que da juego a combinar colores más intensos sin romper la sensación acogedora de la estancia. 

Colores intensos: Rojo, Azul, Verde

Si optas por pintar las paredes de tu salón en un color intenso como como los azules, rojos, verdes, mostazas, o incluso  colores oscuros, debes tener especial cuidado en la decoración que eliges, pues una mala combinación de colores puede crear estancias con sensación de “espacios pequeños”. 

Los tonos más intensos no reflejan la luz del sol ni aportan luminosidad de la misma manera que un tono claro. Cuando la luz solar pega en estas paredes ilumina la estancia en esos tonos de forma más o menos intensa, dependiendo de la hora del día y la cantidad de luz que entre. 

Para salones con poco espacio o muy cargados de muebles, es preferible evitar estos colores en las paredes, porque a la larga puede crear sensación de agobio

Una opción muy común en la actualidad es pintar una única pared en el color intenso que elijas y dejar el resto en color blanco o un tono neutro. Esto evita que la estancia se vea más pequeña. 

La combinación de colores para elegir en los muebles dependerá del color que elijas en la pared. Por ejemplo, a una pared roja le va bien un sofá en gris oscuro, casi negro, como el Chaise Longue Nivaria en tono marengo, que se puede conjuntar con una mesa de cristal. 

En cambio, a un tono azul turquesa en la pared le combinan mesas o muebles en blanco o transparente,  junto con un sofá en tonos claros, como el Chaise Longue Temis que hemos mencionado antes o el Chaise Longue Cratos. También puedes aportar intensidad adicional en los cojines y decoración.

Para las paredes en verdes oscuros se pueden optar por muebles en tonos rústicos como el color madera. En cuanto a los sofás se puede elegir un tono verdoso claro que contraste con la pared, como el tono verde/azulado claro de los Sofás 3+2 Selene que, al ser dos sofás independientes, da juego para colocarlos en diferentes posiciones y poner una planta o mesita en medio. 

Si quieres saber cómo combinar sofás y sillones visita este post. 

Espero que esta entrada te haya ayudado a decidir con qué color pintar el salón, si tienes dudas sobre los sillones mencionados puedes contactar con nuestro equipo o visitar la sección de sofás de nuestra web, donde podrás encontrar más variedad de modelos en diferentes colores. 

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