Cómo dormir en un avión

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Si ya sabes lo que es tomar un vuelo nocturno de más de 6 horas de trayecto, también sabrás que dormir durante vuelos de larga distancia no es una tarea nada sencilla.  

Que si no hay espacio para estirarse, que si no encuentras la postura ideal, que si cuando estás cogiendo el sueño entras en una zona de turbulencias, que si el compañero de al lado no deja de hacer ruido…

Estos son algunos de los impedimentos que puedes encontrar para conciliar el sueño durante un vuelo.  

¿Por qué no puedo dormir en el avión? 

Teniendo en cuenta que la posición ideal para poder dormir es estar tumbado, todo lo que no sea estar en esa postura evitará que puedas dormir con la misma facilidad. 

Además, estás en una situación que tu cuerpo no experimenta con frecuencia (en la mayor parte de los casos) y factores propios de volar, como el cambio de presión atmosférica, pueden dificultar todavía más la tarea. Hasta que el avión no coge estabilidad, tu cuerpo está experimentando un cambio de presión que suele afectar a tus oídos, cabeza y temperatura corporal.

Por último, y no por ello menos importante, los asientos del avión suelen ser muy incómodos y no disponen de espacio para poder acomodarte con soltura. No hay donde apoyar la cabeza, no puedes estirar las piernas y, en ocasiones, ni siquiera puedes reclinar un poquito el asiento para dormir mejor. Horrible.

Todos estos factores provocan que te cueste coger el sueño o que te despiertes varias veces.  Es normal que te cueste dormir en el avión, es una situación similar a cuando tienes problemas para dormir bien en vacaciones.  

¿Qué puedo hacer para dormir en el avión? 

Aquí tienes una serie de consejos que espero te sirvan para coger el tan imposible sueño en el avión. 

1. Si puedes, escoge tu asiento

Lo ideal sería elegir asiento al lado de la ventanilla. Además de disfrutar de las vistas, es donde más cómodo te sentirás. La ventanilla te permitirá apoyar la cabeza en el avión y evitar quedarte dormido con la cabeza colgado. Por el contrario, si te sientas en el pasillo, las azafatas pueden molestarte al pasar con el carrito y, si tus acompañantes quieren levantarse, te vas a despertar. Este problema también sucede si te sientas en el medio, donde también tendrás a dos personas a los lados que te producirán incomodidad por la escasez de espacio.  

Es recomendable que el asiento se encuentre en la zona de los asientos delanteros ya que será la zona donde menos se escuche el ruido del motor y donde menos se sienten las turbulencias.  Además, los asientos que se encuentran junto a las salidas de emergencia suelen tener unos centímetros extra de espacio que te permitirán dormir mejor. 

2. Lleva ropa cómoda

Nada de vaqueros ni de ropa ceñida que nos provoquen incomodidad durante las horas de vuelo. Será muy práctico que lleves un pantalón flojito tipo chándal, camiseta y alguna prenda de abrigo como sudadera o jersey. 

3. Usa una manta calentita

A veces en los aviones ponen el aire para evitar la acumulación del calor, pero esto puede provocar que al intentar dormir sientas frío, pues cuando el cuerpo está descansado es más receptivo a la bajada de temperatura. Puedes evitar esa sensación usando una manta. Así no tienes que llevar tanta ropa puesta y te resultará más fácil conciliar el sueño.

4. Lleva una almohada cervical o normal

Ya habrás visto a mucha gente con este tipo de almohadas cervicales en forma de “U” en los aviones, aeropuertos cercanos o en otros medios de transporte como el autobús o el tren. No es una moda, sino uno de los mejores inventos para poder dormir en un avión. Ya que, aunque tu cabeza se vaya para los lados, siempre tendrá almohada para apoyarse. Lo mejor para no despertar con tortícolis.

Si no te gusta usar almohadas cervicales porque limitan mucho el movimiento puedes optar por una almohada normal. Hay tamaños pequeños que caben en el equipaje de mano, además, aquellas con una composición más blanda o adaptable son más fáciles de doblar y guardar.

Por ejemplo, este en modelo de Almohada de Fibras puedes escoger la altura que mejor se adapta a tu situación, sin perder el confort de una tradicional almohada de cama. La medida de esta almohada es de 70×40 cm y la altura varía en 4 tallas diferentes. Además, cuenta con un núcleo de fibra hueca siliconada y es transpirable. Sus características hacen de este modelo una opción perfecta para aquellas personas que quieren una almohada tradicional en sus viajes de avión.

5. Aíslate del ruido y relájate

Lleva un reproductor de música y ponte los auriculares. Te servirá para aislarte del exterior y te será más fácil relajarte para poder coger el sueño.  También puedes llevar unos tapones para no escuchar el ruido que hay alrededor de cabina y viajeros y, si te lo tomas en serio, un antifaz para evitar la luz.

6. Lee

Hay gente a la que no le relaja leer, pero generalmente tener una lectura para ir poco a poco cansando a tu cerebro hasta que te entre sueño, es un buen hábito para todo el mundo. Si no tienes libros, siempre puedes recurrir a las revistas del avión. El contenido no suele ser muy bueno, por lo que si tu objetivo es dormirte, funcionarán a la perfección.

7. Prepárate antes de los vuelos largos

Para poder dormir mejor en el avión y evitar el jet lag en los vuelos largos intenta estar cansado antes de abordar el avión, de esta manera tu cuerpo querrá descansar y le resultará más fácil conciliar el sueño incluso en el asiento del avión. Tambíen evita el café y demás bebidas con cafeínas o el alcohol, pues este tipo de bebidas hacen que el cuerpo permanezca en alerta. Puedes sustituirlas alguna bebida que te ayudará a dormir, como las infusiones.

¿Cómo dormir a los niños en un avión?

Cuando realizamos viajes largos con niños pequeños no dormir en el avión no es una opción Si a tu hijo le cuesta dormir en lugares que no sean su cuna puede que sea porque extrañe los elementos de ésta, como el colchón o la almohada. Para mejorar el sueño de tu pequeño durante un vuelo trata de llevar la mayor cantidad de elementos que le recuerden a su cunita, ya sea una manta, un peluche, una almohada o un pijama.

¿Cuál es la mejor postura para dormir en el avión? 

Dependiendo del asiento que te haya tocado (o hayas escogido) tendrás más o menos facilidad a la hora de adoptar una postura para poder dormir. Los asientos de clase turista están más limitados pero sigue nuestros consejos para dormir y escoge un asiento al lado de la ventana y en la parte delantera.  

Seguro que más de una vez has visto a alguien con la cabeza apoyada en la bandeja de comida, o incluso hasta tú lo has hecho. Error. Esa posición es malísima para la espalda y para el cuello, además de que te despertarás al poco tiempo de haber cogido el sueño.  

La mejor posición para dormir es estar recto en el asiento y ¡sin cruzar las piernas! Sin que te des cuenta, puede ser bastante perjudicial para tu espalda e incluso para la circulación sanguínea de tus piernas.

Tu almohada te servirá para apoyar la cabeza perfectamente sin que te caigas hacia tu compañero de asiento.  

Como he dicho anteriormente, el mejor asiento es el que se encuentra al lado de la ventanilla por su “mayor espacio”. Ahí podrás llevarte un pequeño cojín y apoyarte en la ventanilla para tener una mayor facilidad a la hora de conciliar el sueño.  

También hay unos reposapiés inflables que podrás subirte al avión, eso sí, dependiendo de la política de la compañía. Ahora relájate, ponte la almohada y apoya los pies. Disfrutarás del viaje.  

¿Y vosotros? ¿Soléis dormiros en el avión? Deja tus experiencias en los comentarios.

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